Caída del cabello

Una de las principales preocupaciones de nosotras las mujeres es la caída de nuestro cabello o su falta de crecimiento. A todas nos ha pasado que cuando nos enjuagamos el shampoo o nos pasamos el cepillo, quedamos con “media” cabellera en la ducha, en el cepillo, en la mano, o en el suelo. Y claro, pensamos “a mí se me cae más que a mi vecina, de eso estoy segura”. Pero seguramente tu vecina piensa que a ella se le cae más. Así somos todas. 

Si bien muchas veces exageramos un poco y la caída de nuestro cabello es simplemente natural, o sucede solo por épocas o por estrés, no está demás que conozcamos todas las causas que pueden llegar a hacernos perder una cantidad de cabello considerable a la que haya que prestarle atención. En este artículo encontrarás información sobre los tipos de caída del cabello, sus causas y sus posibles soluciones.

 

 

Tipos de caída del cabello

Para empezar, debemos saber que existen dos tipos de caída del cabello. Una caída que sucede por rotura (cuando vemos que el cabello se revienta y cae solo una parte de la hebra capilar) y otra caída que sucede desde el folículo (cuando vemos el cabello que se cae entero, desde la raíz). Esta última caída suele ser la más común, y a su vez, puede ser temporal o durable.  

Caída por rotura

La caída por rotura es fácil de diagnosticar. Esta caída la notas cuando te peinas y ves que caen pedacitos de cabello al suelo; cuando ves que tu pelo no crece;  que pasan los meses y la amiga que se cortó el cabello contigo a la misma altura que tú, lo tiene 10 centímetros más largo. Posiblemente a algunas nos crece más rápido que a otras, pero si la diferencia es considerable, ¿qué sucede? Que tu cabello se está adelgazando y debilitando en las puntas hasta romperse.

Ese debilitamiento del cabello se puede dar por motivos como:

  • Decoloraciones que han sobrepasado el tiempo de aclarado
  • Tinturas o químicos fuertes
  • Cremas alisadoras permanentes
  • Abuso del calor de la plancha o el secador
  • Mal trato al desenredarte
  • Tener el cabello muy delgado
  • Resequedad
  • Extensiones

¿Cuáles son las recomendaciones?

A cada causa, su solución correspondiente: 

  • Las decoloraciones son procesos delicados y muy agresivos con tu cabello; si realmente necesitas hacerte una decoloración, asegúrate de hacerlo con un buen profesional. 
  • Evita abusar de las tinturas procurando usar enjuagues o coloraciones sin amoníaco
  • Si tu cabello no es de un crespo tipo afro, no te expongas a un proceso de alisado permanente. (Consulta la diferencia entre los alisados permanentes y los alisados progresivos en nuestro artículo ¿Keratina? ¿sellado térmico? ¿escova?)
  • La plancha y el secador son agresiones térmicas para el cabello. Lo vuelven áspero y generan dependencia. Lo mejor es secarse el pelo suavemente con una toalla o al aire. Si consideras necesario el secador, hazlo a distancia y no ubiques el calor en un único punto para evitar quemar el pelo.
  • A la hora de desenredarte hazlo siempre empezando desde las puntas y con mucha suavidad. También es importante que uses peines de cerdas gruesas. 
  • Si tienes el cabello extremadamente delgado o reseco es posible que se reviente con gran facilidad. Por eso debes mantenerlo muy hidratado con mascarillas o aceites de buena calidad. Un tip bastante útil es que uses el acondicionador en las puntas antes del shampoo. Esto hará que el shampoo no reseque las puntas. Y recuerda: el shampoo sólo debe aplicarse en la raíz. 
  • Si eres de las personas que usa extensiones fijas porque sientes que tu cabello no crece, estás cayendo en un círculo vicioso. Los nudos de las extensiones fijas debilitan la raíz y aumentan la caída de tu cabello natural. Si quieres usar extensiones, procura que sean de gancho o clip para que puedas quitarlas y ponerlas cuando quieras.
  • Una solución infalible a corto plazo: las tijeras. Después de haberte deshecho de esas puntas indeseables, crea un programa de hidratación semanal para mantenerlas saludables.

 

Caída desde el folículo

La caída desde el folículo es la caída que se da desde la raíz y generalmente por causas internas de nuestro organismo. Esta caída puede ser temporal o duradera, localizada o difusa. 

De ser una caída temporal, es posible que se haya dado por causas naturales, fases estacionarias, un momento post-quirúrgico (la falta de hierro por pérdida de sangre o por el efecto de la anestesia pueden generar caída), o por un período corto de estrés; si es nuestro caso, no debemos preocuparnos. 

Una caída localizada, por su parte, es aquella que se presenta sólo en una parte del cuero cabelludo. Esta caída puede darse por hongos, alopecia, liquen plano, u otro tipo de enfermedad capilar que necesita tratamiento.

Ahora, la caída duradera constante es el tipo de caída más común y el que más nos preocupa. ¿Por qué? Porque sus causas son difíciles de identificar. Si se presenta en cantidades realmente considerables, debemos tener en cuenta las siguientes causas:

  • Estrés permanente o depresión
  • Factores genéticos
  • Falta de hierro y  algunas vitaminas: el hierro, el zinc, la vitamina H, B, A y C, son vitales para tener un pelo saludable.
  • Cambios en la dieta
  • Problemas de circulación
  • Diabetes
  • Toma de algunos medicamentos
  • Consumo excesivo de alcohol o tabaco
  • Factores hormonales: los desordenes en la tiroides y/o en la producción de estrógenos y progesterona producen caída en grandes cantidades.
  • Lactancia: 12 semanas después de finalizar el embarazo el cuerpo elimina el exceso de cabello que produjo y se produce una importante pérdida. 

¿Cuáles son las recomendaciones?

Lo primero es identificar la causa que produce la caída constante. Visita a tu médico dermatólogo y aprovecha para que haga los chequeos necesarios: un examen de sangre puede ser muy efectivo para conocer la causa. Ten en cuenta que los shampoo o tónicos para evitar la caída, sin un diagnostico previo, tienen muy baja efectividad. La mejor opción para llevar en casa es tener en cuenta las siguientes recomendaciones: 

  • Seguir una dieta equilibrada basada en frutas, verduras, cereales integrales y pescado: si la dieta es rica en vitaminas B, H o A, seguramente el cuerpo tendrá mejores defensas para prevenir la caída del cabello. 
  • Respecto a los problemas de circulación, es aconsejable masajear el cuero cabelludo para reactivarla. 
  • Mantén el pelo limpio: la acumulación de grasa en el cuero cabelludo tapona la entrada de oxígeno a los folículos pilosos y pueden morir.
  • Limita la ingesta de alcohol y evita el consumo de tabaco. No sólo es un consejo para la salud del cabello, sino para el bienestar general. El tabaco reseca la piel y debilita el pelo. 
  • Bebe agua. Beber de un litro y medio a dos de agua al día permite una hidratación adecuada del organismo.
  • Relájate, camina, ríe, juega. Un organismo feliz es un organismo saludable.